Arcos, líneas y volúmenes en tonos terracota fueron construyendo una nueva lectura del lugar, en contraste con una mesa mucho más limpia y una paleta clara. Todo tenía una geometría muy marcada, pero al mismo tiempo se sentía cálido y abierto. Conforme cayó la noche, la iluminación y el contenido audiovisual cambiaron por completo la atmósfera, haciendo que el mismo espacio se sintiera distinto a cada momento.