Arcadas, patios, distintos niveles y vegetación construyeron un recorrido con mucha profundidad, donde cada perspectiva revelaba algo distinto. Las estructuras blancas daban orden y ritmo al espacio, mientras el verde las iba suavizando y haciendo sentir más vivas. El resultado fue un lugar monumental y, al mismo tiempo, ligero: una construcción efímera pensada para transformar por completo la forma de habitar el espacio.